Pilotes CPI-6

Existen diversos tipos de cimentaciones que se emplean en la construcción civil; entre ellos están los pilotes, que son un tipo de columna larga, normalmente de hormigón armado; puede ser construido o clavado en una cavidad abierta en el terreno. Los pilotes  poseen una gran capacidad para soportar y transmitir cargas al suelo; es decir, dar sustentación a la edificación.

Entre los pilotes disponibles en el mercado, cada uno es indicado para un tipo específico de construcción, teniendo en cuenta, además del proyecto estructural, el tipo de terreno donde se llevará a cabo la construcción. La determinación del tipo de pilote a ser utilizado en cada construcción depende de los proyectos elaborados por ingenieros profesionales, que deben seguir especificaciones de seguridad.

Los pilotes CPI-6 son indicados para terrenos inestables; asimismo pueden ser empleados en suelos donde el nivel freático es alto. Curiosamente, en los pilotes CPI-6 el sostenimiento de las paredes de perforación se hace por medio de fluidos; estos pueden ser polímeros sintéticos o lodos bentoníticos. Esos fluidos sirven para dar estabilidad a la excavación. 

El procedimiento para la instalación de los pilotes CPI-6 comienza con la introducción de una tubería auxiliar en el terreno. Un pedazo de esta debe quedar afuera para garantizar que el fluido empleado permanezca por encima de la excavación.

Mientras se realiza la perforación es necesario que se vaya introduciendo el fluido dentro de la excavación, manteniendo el nivel siempre por encima de la rasante del terreno.

Los tipos de fluidos generalmente empleados son: polímeros sintéticos o lodos bentoníticos. Los primeros consisten en un fluido que contiene polímeros formados por una cadena de carbono que posee cargas positivas. La interacción de esa con las cargas negativas predominantes en las partículas del terreno natural, generan un efecto cohesivo sobre el mismo. Por otro lado, los lodos bentoníticos son una mezcla de bentonita y agua que al ser removida se comporta como un fluido y al estabilizarse adquiere cohesión. Cuando actúa sobre las paredes de la perforación forma una mezcla con el terreno que reduce la permeabilidad del mismo.

Luego de que se alcance la profundidad determinada el fondo de la excavación debe ser limpio mediante el uso de un cazo. No debe permanecer sólidos en suspensión en el fluido, pues eso llevaría a que ellos se decantaron en el fondo durante la colocación de la armadura y el hormigonado. Para evitar ese problema, se utilizan diferentes medios para separarlos del fluido.

Posteriormente a la limpieza del fondo se introduce la armadura de acero con la ayuda de una grúa. Después de colocar la armadura se comienza con el hormigonado.

Como citado líneas arriba, ese tipo de pilotes son indicados especialmente para terrenos inestables, pudiendo ser empleados, por ejemplo, en zonas con presencia freática.

Como es posible notar, tales procedimientos requieren mucha técnica, y por lo tanto, deben ser ejecutados por profesionales capacitados para evitar percances que podrían representar perjuicios en el proyecto, o lo que sería aún peor: fallar estructurales que conllevarían a riesgos para la seguridad. 

Pensando en la responsabilidad que exige el trabajo concerniente a las edificaciones, la Montenegro Expersa, con más de 30 años de experiencia, se presenta como una mano amiga para los que no quieren equivocarse en la difícil tarea de elegir los mejores profesionales. 

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