Pilotes In Situ

Como toda edificación, el tipo de cimentación a ser empleada y las armaduras que deben ser utilizadas depende del tipo del suelo y del proyecto de la construcción. Las cimentaciones garantizan la estabilidad a la construcción, ellas hacen con que la carga (peso) de la edificación sea transferido al suelo; por ello, los cálculos y proyectos que determinarán el tipo de cimentación recomendado para una obra específica deben ser realizados por un profesional.

Existen varios tipos de cimentaciones; algunas superficiales, otras profundas. Entre los diversos tipos, están las cimentaciones por pilotes “in situ”. Un pilote es un tipo de columna larga, normalmente de hormigón armado. Suele ser construido o clavado en una cavidad abierta en el terreno, por esa razón son llamados pilotes “in situ”, porque son ejecutados en el lugar, “en el sitio” de la obra.

Los pilotes “in situ” son un tipo de cimentación que se realiza perforando previamente el terreno y luego instalando la armadura específica para entonces rellenar la excavación con hormigón.

En la construcción de los pilotes “in situ” se utiliza, básicamente, dos materiales: las armaduras y el hormigón. Las armaduras, que parecen jaulas, son constituidas por barras de hierro; la cantidad de esas barras y su diámetro, se calcula con base en la carga que el pilote debe soportar. Por otro lado, el hormigón, tiene como base el cemento, la arena y la piedra; su elaboración, también depende de los cálculos realizados por un ingeniero. 

La secuencia básica en la construcción de un pilote comienza con la marcación del lugar donde este será instalado, en seguida se comienza la perforación; cuando esta llega a la profundidad objetiva, se realiza una limpieza del fondo de la excavación antes de comenzar a verter el hormigón. Generalmente, antes del hormigonado se ponen las armaduras metálicas; sin embargo, curiosamente, hay tipos de pilotes en los que se instala la armadura después de que la perforación ya esté rellena con el hormigón, y, por supuesto, antes que este comienza a solidificarse. 

Existen varios tipos de pilotes, algunos muy comunes son los pilotes CPI-4, y CPI-5. Los primeros son hechos de la siguiente manera: mientras se hace la perforación para su construcción, se va introduciendo en el terreno una tubería que sirve para el sostenimiento, esa tubería ayuda a contener el terreno. Los pilotes CPI-4 son recomendados para suelos que pueden sufrir desprendimientos y se desmoronamientos durante la excavación dada su consistencia. Esa tubería posteriormente puede ser retirada.

En cambio, los pilotes CPI-5, suelen ser requeridos en edificaciones de condición extrema, especialmente aquellas sobre terrenos próximos a manantiales de agua, por ejemplo. La entubación empleada no puede ser retirada después del hormigonado, por esa razón, suelen ser más costosos.

Tras llegar a esta parte del artículo, es posible que aún tengas relevantes dudas acerca de las cimentaciones, y especialmente sobre los pilotes “in situ”. La intención de este artículo era brindar una breve información acerca de ellos. Como citado anteriormente, la construcción civil requiere la presencia de profesionales que puedan transformar una idea en proyecto ejecutable. 

Ahora bien, para que un proyecto se convierta en realidad, se necesita manos que lo hagan posible. En Montenegro Expersa nos dedicamos a realizar perforaciones con seguridad y calidad; con más de 30 años en el mercado, Montenegro ha conquistado la confianza en el sector de edificaciones gracias al profesionalismo de sus colaboradores, y a la seriedad con la que trabaja. Montenegro Expersa tiene diversas soluciones en perforaciones y también en la construcción de los pilotes “in situ”. Atendemos a todo el país, especialmente las regiones de Almería, Sevilla, Cádiz, Córdoba, Granada, Huelva, Jaén, Málaga.

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