Aljibes y Pozos Toledo

Pozos Toledo

Cuando hablamos de aljibes y pozos toledo, nos referimos a las formas y medios antiguos de procurarse y almacenar el agua para los diferentes fines. Se asocian a Toledo, dado que esta población tiene dos formas de satisfacer sus necesidades de agua. Una de ellas consiste en tomarla del río, el “Tajo”, que bordea la ciudad.

La otra vía era la perforación de pozos de agua y construcción de aljibes, generalmente en las plazas y casas de la localidad de Toledo.

¿Qué es realmente un pozo de agua?

 Básicamente, un pozo es un hoyo, el cual es perforado con el objeto de acceder el agua almacenada en un acuífero. Tras la perforación y finalización del pozo, el agua es enviada a la superficie a través de una tubería, el fluido es impulsado por una bomba.

Opcionalmente, puede tener una rejilla que se usa para filtrar partículas no deseadas, generando un agua más limpia, a la vez que se evita la obstrucción de la tubería. Los pozos pueden tener variadas formas y tamaños, y va a caracterizarse de acuerdo al tipo de formación geológica donde se perfora el pozo y el caudal de agua que se bombea a la superficie.

La remembranza de los pozos de agua de Toledo, se asocia al hecho de que sus vecinos acostumbraban ubicar bolas en las cercanías de los pozos o aljibes. Esto con el fin de alertar los vecinos sobre la existencia de esas fuentes de agua, para su uso incidental en casos de incendio. De allí también el nombre de algunas calles de Toledo, como la Calle del Pozo de las Nieves, Calle del Pozo Amargo, Calle Pozo de Dos Bocas, Calle del Pozo Olías, Calle del Pozo Nuevo, entre otros

El aljibe es una opción de orden arquitectónica para almacenar agua para el consumo humano. Es de origen árabe, y generalmente ocupa un espacio semi subterráneo. El agua colectada suele proceder de los tejados de las viviendas, o también de la lluvia. Toledo también es conocida por la tradición de sus pozos y aljibes.

Los pozos de agua que se perforaban en Toledo, dieron origen a muchas leyendas, entre ellas la de Pozo Amargo, el de Agua de la Virgen, y otros famosos como El Salvador y Pozo de los baños toledanos.

 

Pozos toledo

 

¿Cuáles son los tipos de pozo?

Los pozos de agua poco profundos se perforan mayormente en fuentes no confinadas, alcanzando profundidades de aproximadamente unos 32 metros. Existen también los pozos de roca, también llamados consolidados., Se perforan en formaciones geológicas rocosas, con una profundidad media de 76 metros.

Los pozos de agua no consolidados, se perforan en suelos arenosos, de grava o arcilla. Un pozo se compone de varios elementos. Estos incluyen:

  • La tubería de revestimiento que no permite entrada o fuga en el pozo desde las formaciones circundantes.
  • Los materiales más usados como revestimiento son acero negro, acero galvanizado, tuberías PVC y de concreto.
  • La lechada que se utiliza para sellar y rellenar los espacios alrededor del pozo y lo protege contra la intrusión de contaminantes. La lechada es una mezcla de cemento, bentonita o concreto.
  • La rejilla metálica impide el paso de la arena y la grava y permite que el agua subterránea y el agua de formación entren en el pozo. La rejilla generalmente se construye acero inoxidable y PVC ranurada.

El empaque con de grava se coloca alrededor del exterior de la rejilla pantalla para impedir que la arena ingrese al pozo o que obstruya la regula, para ello el diámetro del grano de la grava ha de ser ligeramente mayor que la arena de formación.

Los pozos de agua son susceptibles a la contaminación si no se diseñan y preparan de forma adecuada.

 

¿Qué podemos hacer para proteger los acuíferos?

Un acuífero es un cuerpo de roca saturada a través del cual el agua puede moverse con facilidad. Las formaciones geológicas en los acuíferos son permeables y porosas, como piedra arenisca y piedra caliza.

Para que un pozo sea productivo, debe perforarse en un acuífero.  Para proteger los acuíferos debemos tener un buen mantenimiento del pozo. Así mismo, alejar los materiales peligrosos los alrededores del pozo, adecuada tapa de la superficie, y hacer pruebas de laboratorio al agua con cierta frecuencia.

En nuestros días, la población de se suple de agua abriendo los grifos. Sin embargo, los aljibes y los pozos de Toledo, siguen allí, en los rincones y los sótanos de las casas antiguas como fiel testigo de un pasado grandioso.

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