Pruebas de pozos y sondeos

Las pruebas de pozos y sondeos son de las más conocidas y demandadas. Esto porque trabajan en verificar el estado del terreno sobre el que se va a construir. Los sondeos se hacen mediante perforaciones con barrenos diferentes según la profundidad y las características del suelo y del proyecto

La excavación tiene como finalidad la búsqueda de muestras de terreno que ayuden a saber con seguridad las características geotécnicas del suelo.

¿Qué es un sondeo geotécnico?

Este es un método de conocimiento directo. Suele ser necesario cuando las cimentaciones se hacen a profundidad. Funciona obteniendo muestras del terreno que son muy importantes para definir las características del proyecto, entre ellas la capacidad portante del terreno. Los restos de tierra que obtienen son llevados a un laboratorio para su análisis.

La realización de ensayos de laboratorio se hace con las muestras que se toman del terreno. En este proceso se hacen excavaciones con diámetros muy pequeños que no suelen superar los 140 mm. Estos sondeos son mucho más eficientes porque alcanzan niveles de confiabilidad y exactitud mayores que otras pruebas como las calicatas. Además, dan la posibilidad de conocer el nivel freático del agua en el terreno. Las aguas freáticas se pueden predecir y conocer sus gradaciones temporales si se introduce un tubo piezométrico en la perforación

¿Cuáles son las pruebas de pozos y sondeos más comunes?

Hay varias formas de realizar estas pruebas y entre las más usadas están las pruebas de sondeo mecánicos, percusión o rotación.

  • Sondeos mecánicos a presión. Si estamos en presencia de un suelo blando, la mejor opción es una de estas pruebas. Se realizan con punta abierta o hueca, y maciza o cerrada
  • Sondeos a percusión. Cuando los suelos son duros es necesario hacer uso de maquinarias como trépanos, martillo o tricono para obtener una muestra. Por lo general, este es un tipo de suelo que no ofrece mayores dificultades y no es necesario conocer las características geotécnicas del suelo.
  • Sondeos a rotación. En este caso, esta es la forma más rápida y práctica de conseguir pruebas para conocer las características del terreno.

Estas pruebas son muy útiles para conocer la naturaleza de la superficie y del terreno sobre el que se construye. La potencia también se puede medir a través de estas pruebas y al conseguir muestras alteradas y no alteradas se puede predecir el comportamiento de la humedad en las capas más firmes del suelo.

En el caso de las pruebas de sondeo a rotación, son muy importantes porque es una de las pocas formas en la que se pueden conseguir datos de superficies rocosas que se encuentran a mucha profundidad. Si se quiere conocer la resistencia del suelo, puede hacerse esta prueba y también un Ensayo de Penetración Estándar para las superficies rocosas.

Existen varias pruebas entre las que se puede elegir porque cada proyecto es distinto y los terrenos también. Por otra parte, según la rapidez y la economía que se quiera se puede realizar una u otra prueba de pozos y sondeos.

Los sondeos mecánicos a rotación se pueden hacer con una barrena helicoidal para conseguir muestras del suelo de tipo continuo. Es decir, las muestras que reflejan la mayoría del terreno y las más seguras. Se usa una barrena helicoidal porque no es tan potente, por lo que se usa para suelos blandos. En el caso de que no existan capas de cemento, gravas o rocas muy firmes se puede llevar a mayor profundidad esta prueba.

La prueba de sondeo helicoidal se hace con una sonda que extrae muestras sin alteraciones y son muy útiles para realizar pruebas in situ, por esto es que es una de las más usadas en España.

Otros artículos: